GALLETAS DE AVENA Y PASAS

GALLETAS DE AVENA Y PASAS

GALLETAS DE AVENA Y PASAS

En esta receta, uno de los ingredientes son las pasas, si no te gustan, puedes cambiarlas por el fruto que sea de tu agradonuecesavellanas, orejones de durazno, arándanos, etc.

Con las cantidades de esta receta, podrás preparar aproximadamente unas 30 galletas. Te recomendamos limitar tu consumo a 4 o 5 galletas por desayuno.

GALLETAS DE AVENA Y PASAS

INGREDIENTES

1 huevo.

1 taza de pasas (250 g).

Aceite de oliva en espray.

1 taza de azúcar morena (250 g).

¾ taza de harina de trigo (190 g).

1 cucharadita de sal marina (5 g).

2 tazas de avena instantánea (500 g).

1 cucharada de canela en polvo (15 g).

1 cucharada de extracto de vainilla (15 g).

½ taza de zumo de manzana natural (125 g).

½ cucharada de bicarbonato de sodio (7,5 g).

2 cucharadas de mantequilla a temperatura ambiente (30 g).

Cómo preparar galletas

Lo primero será preparar las bandejas para el horno engrasándolas con el aceite. Seguidamente, en un bol pequeño mezcla la harina, el bicarbonato de sodio, la canela y la sal. Además, en un bol grande bate la mantequilla, el azúcar, el huevo y la vainilla. Cuando consigas una crema, añade el zumo de manzana y ⅓ de taza de agua.

A continuación, mezcla todo hasta conseguir una mezcla homogénea. Para que te resulte más fácil , haz un rulo con la masa y envuélvela en film transparente. Después, pon la masa en la nevera por espacio de dos horas. Mientras se enfría, precalienta el horno.

Pasadas las dos horas aproximadamente (dependiendo del tipo de horno) , saca la mezcla de la nevera y corta la masa en rodajas, no muy gruesas. Finalmente, colócalas en las bandejas del horno que ya tenías engrasadas. Seguidamente, hornea 15 minutos a 180 ºC.

GALLETAS DE AVENA Y PASAS

10 consejos para unas galletas perfectas

GALLETAS DE AVENA Y PASAS
  • Utilizar mantequilla a temperatura ambiente, de esta forma se mezclará mejor con los ingredientes secos, como el azúcar y la harina, y nos ayudará a mantener la forma de la galletas cuando las horneemos. La manera más rápida para obtener mantequilla con la textura adecuada es cortarla en trozos grandes y rallarla.
  • Usar huevos a temperatura ambiente, eso hará que las claras y las yemas se mezclen más uniformemente en la masa. Conseguir huevos a temperatura ambiente es fácil, sólo hay que colocarlos en un tazón de agua tibia por 5 minutos.
  • Batir bien la mantequilla y el azúcar, hasta que formen una crema suave. Así los cristales de azúcar ayudarán a airear la mantequilla mediante la creación de burbujas de aire. Si los batimos durante unos 10 minutos conseguiremos unas galletas esponjosas cuando las horneemos.
  • Reducir la cantidad de harina para conseguir unas galletas más tiernas, pues un exceso de harina hace que las galletas resultantes sean duras como piedras. Por eso es aconsejable, rasar la cantidad de harina con un cuchillo si la medimos a cucharadas o retirar una pequeña cantidad si la medimos en gramos.
  • Enfriar la masa antes de hornearla, dejar la masa en la nevera como mínimo media hora antes de cocer las galletas hace que, aparte de sea más fácil manejar la masa, se realce el sabor de la mantequilla, ya que los ingredientes han tenido tiempo para unirse.
  • Poner un poco de sal marina gruesa sobre las galletas de chocolate, así se realzará el sabor del cacao y hará que el resultado final sea totalmente irresistible.
  • Enharinar los cortadores antes de cortar las galletas, de esta manera la masa se afloja fácilmente de él cuando la coloquemos en la bandeja de horno. Por la misma razón es también aconsejable enharinar el rodillo.
  • Bajar la temperatura del horno los últimos minutos de cocción, esto evitará que el exterior de la cookie quede demasiado crujiente antes de que el interior termine la hornearse.
  • Sacar las galletas de horno cuando aún están blanditas, las cookies se queman fácilmente y muchas veces no nos parece que están “hechas” cuando en realidad están perfectas. Las galletas gruesas están hechas cuando se deja una pequeña huella cuando se presiona su superficie, mientras que las más delgadas o crujientes están hechas cuando están firmes al tacto y tienen los bordes ligeramente dorados.
  • Dejar enfriar las galletas completamente antes de conservarlas, de lo contrario la condensación se acumula, las galletas quedarán empapadas y no serán crujientes.
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