CHURROS LIGHT

Churros light caseros fáciles
CHURROS LIGHT

Cómo hacer churros

Los churros light están pensados para aquellas personas que no quieren saltarse su dieta, pero si la dieta no es algo que te importe o quieres un día darte un capricho siempre puedes optar por los famosos churros con chocolate.

Ingredientes

  • 100 gr. de harina de quinoa
  • 1 cucharada de mantequilla sin sal
  • 500 ml. de agua
  • 1 cucharada de sal
  • 1 cucharada de esencia de vainilla
  • Aceite de oliva
CHURROS LIGHT
CHURROS LIGHT

Receta de churros light

  1. Calienta el agua en una cacerola, con una cucharada de sal y un poco de mantequilla sin sal.
  2. Cuando burbujee, echas la harina y comienzas a remover hasta que se vaya formando poco a poco una masa. Entonces echa la cucharada de esencia de vainilla y remueve más hasta formar la masa consistente, que la dejarás reposar para que se enfríe.
  3. Ahora tienes la opción de utilizar una churrera, una manga pastelera o hacer los churros de forma manual, como tú prefieras.
  4. Una vez echa toda la masa en churros, procede a freírlos con bastante aceite y déjalos reposar en un plato con papel absorbente para que suelten el exceso de aceite.
churros
CHURROS LIGHT

10 consejos para hacer churros perfectos y que no estallen

  1. La proporción de agua y harina es clave a la hora de conseguir que la masa adquiera la consistencia adecuada. Por norma general hemos de usar la misma cantidad de agua que de harina. No obstante esto puede variar dependiendo de la marca de harina que compremos, de la humedad del ambiente y otros factores climáticos que se escapan de nuestro control. Por eso conviene hacer pruebas varias de proporciones o probar distintos tipos de harina hasta que demos con la que funciona para nuestros churros.
  2. Aceite en  la masa ¿sí o no? Al igual que ocurre con las proporciones de agua y harina, el tema de añadir aceite a la masa es algo opcional. Cada maestrillo tiene su librillo y hay gente que lo añade y gente que no. El aceite ayuda a hacer la masa más maleable y esto es de agradecer cuando trabajamos la churrera y queremos que salga la masa, que es bastante dura y cuesta manejar. Si nos decantamos por usar aceite, mejor que sea de oliva virgen extra. Una cucharada por cada 250 gramos de harina y 250 gramos de  agua será suficiente, aunque podemos subir hasta una cucharada y media. No más.
  3. Hay que seguir la receta al pie de la letra. Sí esta reza “llevamos a ebullición agua, aceite y sal” tenemos que llevar a ebullición esta mezcla. No basta con calentar. No. Tiene que hervir. Lo mismo con la harina, hay que tamizarla para que escalde al añadir el líquido hirviendo sobre ella. Con esto la pre-cocinamos y evitamos que nuestros churros, sí los freímos correctamente, sepan a harina cruda.
  4. El punto de mezclado y amasado es muy importante. No subestimar. Si no conseguimos una masa homogénea los churros se deformarán con la fritura y, pero aún, explotarán en el aceite. Por ello es genial usar una amasadora mecánica, pero si no disponemos de una hacemos el proceso a mano. Comenzamos con una cuchara de madera o de silicona y mezclamos, mezclamos y mezclamos hasta homogeneizar. La masa está muy caliente (le hemos echado agua hirviendo así que la temperatura ronda los 100º C),  pero en cuanto podamos manipularla con las manos, nos las engrasamos con una pizca de aceite de oliva virgen extra y amasamos a mano. Buscamos una masa lisa y suave, en cuanto alcancemos este punto dejamos de amasar.
  5. Rellenamos la churrera con ella, apretando bien para que no queden burbujas de aire en el interior, de lo contrario nuestros churros explotarán al freír y terminaremos poniendo la cocina hecha un cisco, con aceite y masa por todos lados. Por no mencionar el peligro que corremos nosotros mismos de quemarnos. Si no tenemos churrera podemos usar una manga pastelera con una boquilla de estrella.
  6. El aceite de la fritura ha de estar bien caliente y ser abundante. No racanear a la hora de llenar bien la sartén, los churros tienen que flotar en él. Si nos da por ahorrar nuestros churros estarán igualmente ricos, eso seguro, pero la forma de estrella saldrá rara y no lucirán tan bonitos como debieran.
  7. Mejor si usamos aceite de oliva virgen extra. Sí, lo sabemos, es más caro que cualquier otra variedad usada tradicionalmente para fritura, pero es que el aceite de oliva virgen extra le da al churro un sabor inigualable que no se consigue con ningún otro.
  8. Para que el aceite se mantenga caliente, no llenemos la sartén de churros por eso de terminar cuanto antes. Con ello sólo conseguimos que baje la temperatura y que absorban demasiado aceite. Así que mejor de tres en tres, cuatro en cuatro o el número adecuado para la capacidad de nuestro recipiente.
  9. Durante el proceso de fritura, volteamos los churros para que se doren por todos sus lados por igual, la masa se cueza bien en el interior y adquieran esa textura crujiente que tanto nos gusta de los churros.
  10. Por último, al retirar los churros de la sartén los dejamos reposar un par de  minutos sobre papel absorbente para que no queden grasientos y, por supuesto, los pasamos por azúcar. Esto último le da a nuestros churros el toque crujiente y dulzón que les falta para convertirse en los churros perfectos.

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